El silencio de la escritura

Víctor Berríos

Víctor Berríos

Licenciado en Lengua y Literatura Hispánica Monitor Talleres ARPA Escritura

Lo que escribo no es para ti, ni para mi, ni 
para los iniciados. Es para la niña que nadie
saca a bailar, es para los hermanos que afrontan 
la borrachera y a quienes desdeñan
los que se creen santos, profetas o poderosos. 
Jorge Teillier

El año 2015 fue revitalizador ver a casi trescientos profesores conversando ruidosamente, en el gimnasio del colegio Bellavista de la Florida en Santiago, un sábado por la mañana resolviendo problemas matemáticos; es la música de las matemáticas me dijo con entusiasmo Patricio Felmer. Se trataba de la actividad RPAcción de la iniciativa ARPA y yo aún no sabía que terminaría colaborando en su versión para escritura.

El año 2016 comenzamos a pilotear los desarrollos que hicimos para recorrer ese territorio nuevo: la habilidad de escribir, recogiendo el conocimiento y la experiencia que el equipo de matemática había juntado por años. Guiados por la idea base de que al ser humano lo caracteriza una pasión por resolver los desafíos que la vida propone, cuando éstos se cruzan con sus motivaciones, nos atrevimos a hablar de una categoría rara: “problemas de escritura”.

Realizamos talleres RPAcción y dos pilotos del programa de capacitación docente RPAula en Rengo y Requínoa. Hablamos de poner al participante frente a un tipo particular de desafío comunicativo que despertaría el interés de escribir. Dijimos que para cada problema de escritura hay muchas soluciones posibles, tantas como escritores hay, incluso más: el escritor experto puede dar más de una. Y pusimos el foco en la potencia transformadora ético-empática que está en el centro del ejercicio de pensar para escribir.

Primero con los docentes y luego con los estudiantes, la experiencia ha sido un éxito, en construcción. Se rescató la escritura del rincón frío al que había sido relegada en la asignatura de lenguaje y comunicación, rincón de la obsesión superficial por la forma, para llevarla al sector caliente de las profundidades del alma humana. Se desplegó en cada ejercicio el calorcito que da tomar postura al vivir cada historia, y la propia. Suena exagerado, lo sé; permítase la exageración entusiasta en el contexto de que, enseñando a estudiantes de media en colegios vulnerables, he visto que uno de los peores sufrimientos es no tener las palabras para nombrar lo que a uno le pasa. Muy pocas veces una investigación académica se ha hecho cargo de ese problema y ARPA está abriendo esas posibilidades.

Pensando la frase de Patricio: “la música de las matemáticas”, me parecía la etiqueta perfecta para nombrar el fenómeno que provocan  los problemas de matemática en los participantes. Interesante fue ir descubriendo que en escritura el fenómeno era inverso: partíamos cada ejercicio con un encuentro, una conversación hospitalaria que lentamente y al ritmo de cada grupo iba dando paso al silencio creativo de la escritura. La antropóloga de la lectura Michele Petit describe un momento similar, lo llama ensoñación ese “deslizamiento pensativo o asombrado” o “pensamiento pensativo” en el que el lector separa los ojos del libro y mira hacia lo profundo, hacia otro lado.

La resolución de problemas de escritura suele estar llena de momentos de ensoñación, vemos a los participantes, en un respetuoso silencio grupal, levantar la cabeza de la hoja y detenerse para luego seguir escribiendo. Escribir es leer dos veces, pusimos en nuestro primer documento porque el escritor debe leerse a sí mismo antes de leer el texto que escribió para corregirlo. La potencia lectora que aparece en el silencio de quien escribe es conmovedora. Y lo es aún más al revisar la sociedad que habitamos: este espacio pobre en silencios, en interrupciones reflexivas, que estamos viviendo. La pausa de la ensoñación es un regalo, da descanso a ese hiperactivismo mental al que estamos sometidos y nos devuelve el asombro. El asombro por los diversos desafíos que enfrentamos cotidianamente y, más importante aún, el asombro de nosotros mismos y de lo que somos capaces de hacer y lograr resolviendo problemas, haciendo cosas con palabras.

 

Comentarios