Desarrollando resolución de problemas en la formación de profesores de matemática

Carolina Henríquez

Carolina Henríquez

Profesora en Matemática y Computación; Magíster Didáctica de la Matemática; Doctora Didáctica de la Matemática

La Resolución de Problemas aparece como una habilidad en la organización curricular que los profesores chilenos deben “desarrollar” en los estudiantes a lo largo de la Educación Básica y Media en Chile, según las Bases Curriculares vigentes. Incluso estas señalan que “Resolver problemas es tanto un medio como un fin para lograr una buena educación matemática”, lo cual ciertamente es innegable y es parte no solo del trabajo de un matemático profesional, sino que de las habilidades necesarias que toda persona tiene por derecho poder desarrollar.

Sin dejar de lado la relevancia de este asunto, también debemos tener en cuenta las dificultades que esto conlleva, pues implica trabajar para desarrollar una forma específica de pensamiento matemático. Esto implica no solo cuestiones matemáticas, lo que por cierto está en el centro de la discusión, sino que también, desde la Educación Matemática contempla aspectos que no podemos dejar de lado, ligados a fenómenos cognitivos, socioculturales, afectivos, etc. Esto se evidencia, por ejemplo, en resultados en las evaluaciones matemáticas (lo que no ahondaré, pues nos llevaría a otros asuntos), estos no solo entregan información puramente matemática, hay otras cuestiones profundas dando vueltas aquí y que influyen en el desarrollo del pensamiento matemático de un estudiante, en su aprendizaje y en la enseñanza.

Para quienes trabajamos en la formación de profesores de matemática, este es un asunto importante y complejo, pues antes que el profesor de Educación Básica o Media desarrolle esta habilidad en sus estudiantes, es el mismo profesor de matemática quien debe haber desarrollado esta habilidad para que luego pueda transmitirla y, lo mismo ocurre para quienes formamos a los profesores en la universidad. Es decir, esto se trata de un asunto que debemos abordar en la formación de profesores y los formadores de profesores, en donde la Educación Matemática sea considerada como campo de investigación y, además de ser transmitido en la formación (inicial y continua), tenga las condiciones y el apoyo para: el desarrollo de investigación científica, ser considerado por los elaboradores de los libros de texto o presencia en las evaluaciones estandarizadas. La habilidad de resolver problemas implica más que un problema en contexto o métodos de resolución.

Como ya mencioné antes, esta complejidad se traduce no solo en la difusión y formación de personas (profesores, estudiantes, formadores), pues se debe realizar investigación que apunte a mejoras, a partir de las realidades locales para que su impacto sea real. Y si agregamos otra dificultad, la investigación necesita recursos y capital humano para poder avanzar y realizar los aportes que la formación de profesores necesita y que la sociedad espera. Es difícil pensar que esta habilidad matemática se desarrolle como si se tratara de un asunto que no requiere atención o que se encuentra de manera innata, esto se evidencia a partir de la investigación que actualmente se ha desarrollado en el mundo sobre este tópico de estudio (en el pasado ICME-13 se encontraba en el grupo de estudio 19). El asunto es más complejo.

La iniciativa ARPA está aportando en esta dirección, fomentando el desarrollo de estrategias de desarrollo profesional docente que promuevan la resolución de problemas matemáticos en las aulas. Además, apoyando la investigación que contempla la resolución de problemas matemáticos. Particularmente, en la Región de La Araucanía, desarrollamos acciones en el marco de esta iniciativa.

Trabajo en formación de profesores de matemática hace 8 años, y hace 2 en la Región de La Araucanía. Me he motivado participar en la iniciativa ARPA por las implicancias que esto puede conllevar para los futuros profesores, quienes más tarde se deberán hacer cargo de desarrollar la resolución de problemas en los estudiantes, deberán crear propuestas innovadoras, en las cuales esto debe estar presente. He visto cómo con entusiasmo, los profesores en formación inicial de Pedagogía en Matemática participan en actividades de este tipo. Recientemente hemos realizado un taller de resolución de problemas y los estudiantes ya quieren volver a participar. Esto también nos abre una dimensión para la investigación en la región (que tiene bajos resultados en matemática escolar), pero reitero, esto no puede dejar fuera los aspectos socioculturales locales para efectivamente impactar. Tenemos un gran desafío, hay trabajo por hacer, necesitamos recursos humanos y económicos, el asunto es complejo, y la Didáctica/Educación Matemática tiene una multitud de problemas (aquí) por resolver.

 

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