LIBRIMU: El dispositivo de mediación artística basado en los artefactos ARPA

Todos los años, en el mes mayo se celebra a nivel internacional la llamada Semana de la Educación Artística (SEA), la que es impulsada en nuestro país por la UNESCO, el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, el Ministerio de Educación, la Universidad de Chile y Balmaceda Arte Joven. Durante esta semana tanto universidades, colegios, como centros culturales, entre otras instituciones, realizan actividades artísticas para niñas y niños, buscando resaltar a nivel social la importancia de la educación artística, promoviendo la diversidad cultural, el diálogo intercultural y la cohesión social.

En ese marco, con el apoyo de la Iniciativa ARPA, y participando en nombre de la Universidad de Chile, tuve la oportunidad de implementar la actividad experimental “LIBRIMU: El libro de la Brigada Muralista”, en la Escuela Cóndores de Plata de la comuna de Cerrillos. Dicha actividad la desarrollé en base a los llamados “Artefactos ARPA”, una serie de herramientas pedagógicas que utilizamos en nuestro programa de formación profesional y que fueron ajustados a la asignatura de Artes Visuales. El desafío que me planteé fue implementar una actividad en la que los niños y niñas fueran coautores de una obra artística y no solo contempladores de esta.

“LIBRIMU: El Libro de la Brigada Muralista” es un homenaje al trabajo colaborativo de las Brigadas Muralistas chilenas, las que se han destacado en nuestra historia reciente, por sus intervenciones colectivas en los muros de nuestras ciudades, siendo por ende, expresiones emblemáticas del arte callejero,  colectivo y popular. Generalmente, en estas agrupaciones participan, además de artistas, obreros y pobladores. Los resultados visuales de estos grupos son altamente creativos, críticos y por sobre todo colaborativos. Todo eso me dio la motivación para generar una experiencia educacional colectiva en la que se motive y facilite dimensiones como el trabajo colaborativo, el compañerismo y  la responsabilidad. De esta manera es que LIBRIMU nace como un dispositivo de mediación artística, donde se pone en funcionamiento principios de creación artística colectiva basados en las herramientas pedagógicas utilizadas en ARPA. Siendo diseñado, en consecuencia, mediante acuerdos interdisciplinares entre el arte, el diseño y la pedagogía.

El objeto utilizado para la actividad, está inspirado en el kamishibai (teatrillo japonés para contar cuentos),  ya que en él se pueden insertar láminas para narrar historias. Además, este objeto tiene la característica que se puede utilizar para exponer los trabajos artísticos de los niños, cuenta con 7 partes y en cada una de ellas se pueden insertar 3 láminas por cada lado. Por otra parte, el objeto puede ser utilizado como maleta transportadora del cuento y de los trabajos pintados por los estudiantes, emulando un libro del artista (una expresión de arte contemporáneo de la cual destaca “Boîte en Valise” de Marcel Duchamp), así como un recurso para su exposición, pudiendo estas ser expuestas por separado o en conjunto, como tríptico, en forma de acordeón, formando triángulos, cuadrados, círculos, etc. Básicamente, el objeto LIBRIMU es una combinación entre el kamishibai y el libro del artista al cumplir con dos roles. El primero es motivar el trabajo colaborativo mediante la narración de un cuento, y luego, facilitar dicho trabajo colaborativo al servir el mismo objeto para que lo estudiantes muestren sus resultados. Buscando potenciar el trabajo colaborativo, resultó crucial por ejemplo el imán como material para comunicar la colaboratividad mediante la unión, debido a que éste permite una perfecta funcionalidad de las bisagras, pero a su vez se puede despegar las piezas sin ningún problema. De esta manera se hace referencia a la colaboratividad sin ataduras, ya que las piezas permanecen individuales a pesar de funcionar conjuntamente.

LIBRIMU como objeto de mediación artística

Como he dicho, durante la actividad, se utilizaron algunos de los llamados “artefactos ARPA”, como por ejemplo: que la actividad sea desafiante, la utilización de formación de grupos al azar, la interacción en base a preguntas, el escuchar a los estudiantes y hacer plenarias de grupo. La implementación se realizó con estudiantes de 4to, 5to y 6to básico, duró 1 hora y media; se  inició con la narración de un cuento incompleto y cuya historia trata de un mural que pintaron unos cullis por haber ganado una pichanga de fútbol contra unas serpientes, pero que después de ser pintado fue mandado a ser tapado con pintura gris por las serpientes perdedoras, ya que no querían que se inmortalizara el triunfo de los cullis.

LIBRIMU en Escuela Cóndores de Plata; Semana de la Educación Artística 2018

La participación de los estudiantes consistió en completar este cuento, imaginando y pintando el mural que jamás fue mostrado. Por lo tanto, el problema estriba en recuperar una imagen a partir de un relato, donde la comprensión y la atención cumplen un rol primordial. Los grupos se conformaron de manera aleatoria utilizando palitos de helado con diferentes colores. Luego, estos grupos discutieron sobre cómo era el mural que imaginaron mientras escuchaban el cuento, para después proceder a su elaboración. Durante el desarrollo realicé preguntas a los estudiantes para guiar sus argumentaciones y luego sus creaciones visuales. Algunos pintaron el momento del gol, otros mostraban a los cullis con una copa, pero lo que me pareció más interesante, es la invención por parte de algunos niños de un nuevo final, en el que los cullis y las serpientes empataron y ambos eran felices. Teniendo listas las láminas, los grupos las pusieron en el mismo objeto en el que se contó el cuento. Finalmente, los y las estudiantes expusieron en una plenaria el qué y el porqué de sus decisiones visuales. De esta manera los niños y niñas fueron parte de la creación del relato, convirtiéndose en co-creadores del cuento, tomando un rol de emisor, y rompiendo con la educación tradicional vertical.

Estudiantes trabajando colaborativamente

La experiencia de elaborar un dispositivo de mediación artística, del que forman parte el objeto para contar cuentos, los propios cuentos y las actividades basadas en artefactos de ARPA, ha resultado gratificante, ya que ha sido una instancia para innovar en mis prácticas pedagógicas, desarrollando material didáctico y actividades que potencian las llamadas habilidades del siglo XXI, poniendo mi foco en la formación de humanos íntegros mediante el trabajo colaborativo, el desarrollo de la crítica y la creatividad; y no en ser simplemente receptores y repetidores de información.

Actualmente, en los planes y programas de la asignatura de Artes Visuales, encontramos el requerimiento de desarrollo de la siguiente actitud: “Demostrar disposición a trabajar en equipo, colaborar con otros y aceptar consejos y críticas”; por lo que planificar actividades donde los estudiantes puedan argumentar y elaborar críticas se vuelve crucial, debido a que la realidad no se nos presenta estructurada y controlada como en una sala de clases tradicional, al contrario, los docentes estamos constantemente enfrentados a la duda, la incertidumbre, sorteando desafíos mediante estrategias que no necesariamente son recetas que podamos aplicar una y otra vez. Por ende, en esta actividad es vital el desarrollo de la colaboratividad, no pensando en disciplinas aisladas  y desarticuladas (Matemáticas, Lenguaje, Artes Visuales, etc), sino en un todo complejo posible de ser comprendido gracias al desarrollo de estas habilidades del siglo XXI, las que permitirán a los futuros ciudadanos enfrentarse a una realidad cambiante, llena de preguntas y de problemas por resolver.

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